Psicología clínica infanto-juvenil

Ofrecemos atención psicológica para niños y adolescentes, adaptando cada intervención a la edad, necesidades y circunstancias personales.

Además, trabajamos en coordinación con nuestro equipo educativo, lo que nos permite detectar y abordar cualquier dificultad emocional que pueda estar interfiriendo en el aprendizaje, garantizando así una intervención completa y coherente.

Psicóloga en consulta

¿Cómo trabajamos?

La psicología es una herramienta poderosa, pero mal aplicada puede generar más confusión que claridad.
En nuestro centro trabajamos con un método estructurado, medible y basado en evidencia científica, para que cada paso tenga un propósito definido y observable.
Recogida de información
Fase 1
Conocer antes de intervenir.

Durante las primeras sesiones se recoge la información proporcionada por los padres.
Con una visión clara del problema se puede avanzar hacia una intervención eficaz.

Evaluación psicológica
Fase 2
Medimos lo que importa.

Realizamos evaluaciones psicológicas adaptadas a su edad y problemática, para detectar con precisión los aspectos implicados.
Esta evaluación nos permite obtener un diagnóstico diferencial objetivo, evitando interpretaciones subjetivas y construyendo un plan terapéutico sobre datos reales.

Devolución de resultados
Fase 3
Transparencia total.
Os presentamos un análisis detallado de los resultados y una propuesta de intervención personalizada, elaborada según la evidencia científica y la recogida de información previa. Sabrás exactamente qué vamos a trabajar con tu hij@, por qué y cómo, acordado contigo previamente.
En caso de que lo necesitéis, podremos elaborar un informe con los resultados obtenidos para presentarlo en el colegio.
Intervención
Fase 4
Del diagnóstico a la acción.

Iniciamos el tratamiento siguiendo el plan terapéutico con objetivos concretos y medibles, revisado de forma periódica.
Nos gusta que los padres participen activamente en el proceso, respetando siempre la privacidad del niño o adolescente, pero manteniendo informados y comprometidos a sus progenitores para que puedan reforzar el trabajo terapéutico también en casa y comprender mejor cómo acompañarles.

Cierre y seguimiento final
Fase 4
Evaluar. Confirmar. Cerrar.

En las últimas sesiones revisamos los logros alcanzados, verificamos el cumplimiento de los objetivos terapéuticos y consolidamos las herramientas aprendidas.
El objetivo: que tu hij@ finalice el proceso con autonomía, claridad y resultados comprobables.

Estrés familiar

Principales motivos de consulta

  • Evaluaciones psicológicas.
  • Dificultades del aprendizaje
  • Alteraciones del pensamiento
  • Problemas de conducta
  • Orientación vocacional
  • Conductas de riesgo y autolesiones
  • Trabajo de las habilidades sociales
  • Adicción a sustancias o tecnologías
  • Problemas emocionales vinculados al ámbito familiar o escolar

Pacientes felices con nuestros resultados

Contacta con nosotros

Sin compromiso

Logo EducaOrienta

¿Quieres que ayudemos? ¿Tienes dudas? ¡Pregúntanos todo lo que necesites! Estaremos encantados de atenderte.

Puedes rellenar el formulario, llamarnos o escribirnos por WhatsApp.

    Preguntas frecuentes

    ¿Cómo sé si estoy eligiendo a un buen psicólogo para mi hijo?

    La conexión entre tu hijo y el psicólogo es clave: puede representar cerca del 50% del éxito terapéutico.
    Es importante que tanto tú como tu hijo os sintáis cómodos, escuchados y con una idea clara de cómo será el proceso.

    Desconfía de quienes no explican qué van a trabajar o cómo lo harán. Igual que cuando acudes a un especialista médico te detallan los pasos y los tiempos aproximados, en psicología debe ocurrir exactamente lo mismo. Tu hijo y vuestra familia merecéis esa claridad.

    ¿Debo estar presente durante las sesiones de mi hijo?

    Sí. Al menos uno de los progenitores debe estar presente durante las sesiones. Esto nos permite trabajar conjuntamente, recoger información relevante, alinear criterios y asegurarnos de que en casa se refuerza lo que el niño va aprendiendo en terapia.

    ¿Qué pasa si mi hijo no quiere acudir a terapia?

    Es totalmente normal. Muchos niños no quieren venir porque imaginan que será aburrido o porque no saben qué esperar. Y te lo decimos con total claridad: en las primeras sesiones vas a pagar para que podamos ganarnos su confianza.
    Crear ese vínculo es esencial para que tu hijo se sienta seguro, quiera participar y, en consecuencia, para que la terapia funcione de verdad.

    ¿Solo con ir a terapia mi hijo va a mejorar?

    La terapia ofrece a tu hijo técnicas y pautas útiles, pero la mejoría real aparece cuando puede aplicarlas fuera de la consulta.
    El verdadero cambio ocurre cuando integra esas herramientas en su día a día y aprende a utilizarlas en las situaciones que le generan dificultades.

    ¿Hacéis evaluaciones psicológicas?

    Sí. Realizamos evaluaciones psicológicas completas.
    Si tienes curiosidad por saber qué pruebas utilizamos y cómo trabajamos, puedes consultar nuestra sección de evaluaciones psicológicas.

    ¿A qué edad puede empezar un niño la terapia?

    A partir de los 3 años ya es posible comenzar a trabajar con ellos. A estas edades utilizamos dinámicas y herramientas adaptadas a su edad que les permiten expresarse, comprender lo que sienten y avanzar en su bienestar de forma natural y respetuosa.

    ¿Hacéis informes psicológicos?

    Sí. Elaboramos informes psicológicos completos y válidos para presentar en administraciones públicas o centros educativos.
    Incluyen todas las evaluaciones necesarias según el caso y pueden utilizarse, por ejemplo, para solicitar adaptaciones en el colegio.
    El precio del informe varía en función de las pruebas que sea necesario incluir.

    ¿Cuándo debo empezar a ver resultados en mi hijo?

    La evidencia científica indica que los cambios notables suelen aparecer entre el cuarto y quinto mes de tratamiento, aunque cada niño evoluciona a su propio ritmo.

    ¿Cuánto dura un tratamiento estándar?

    Depende mucho de cada caso.
    Aun así, un tratamiento estándar suele durar entre 8 y 15 meses, aunque el tiempo puede variar totalmente según la problemática y la severidad.

    ¿Todas las sesiones valen lo mismo?
    Todas las sesiones tienen el mismo precio, excepto la sesión de devolución de resultados, que dura aproximadamente una hora y media y tiene un coste diferente debido a su extensión.